EMBARAZADAS

Una dieta sana para una mujer embarazada debe contener alimentos con un alto contenido nutricional, mientras que debe ser pobre en otros alimentos de escasa densidad en nutrientes , como son los azúcares y los alimentos refinados. Durante el embarazo, la dieta puede requerir suplementos de minerales o de vitaminas, especialmente hierro, calcio, vitaminas D y ácido fólico. Conviene limitar la ingesta excesiva de sodio para evitar el desarrollo de hipertensión, así como la ganancia inadecuada de peso.
Dieta equilibrada durante el embarazo
La mujer embarazada debe comer una dieta equilibrada mientras persista su estado. Se admite que los requerimientos diarios recomendados (RDAs), a excepción del hierro, se pueden obtener, habitualmente, con una dieta balanceada. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las necesidades alimenticias de las embarazadas pueden variar según condiciones individuales.
Calorías de la dieta durante el embarazo
En cuanto a la ingesta se recomienda tan solo un aumento de unas 300 calorías por día. Y no se deben reducir las calorías por debajo de niveles perjudiciales. El feto, creciendo y desarrollándose con pocas calorías, puede obligar a que se aproveche la propia grasa almacenada de la madre, originándose la producción de cuerpos cetónicos, que en altas concentraciones llegan a perjudicar al feto.
Normas dietéticas durante el embarazo
La mujer embarazada necesita unas 300 calorías adicionales al día para su mantenimiento.
Por ello, considerando los grupos de alimentos, se recomienda que para las mujeres embarazadas las cantidades de porciones de alimentos de los cuatro grupos básicos sean las siguientes:
- 4 o más porciones de frutas y de verduras ( vitaminas y minerales).
- 4 o más porciones de pan y de cereales integrales o enriquecidos (energía).
- 4 o más porciones de la leche y de productos lácteos (calcio).
- 3 o más porciones de carne, ave, pescados, huevos, legumbres y guisantes (proteína).
Utilizando la Pirámide de los Alimentos, para mujeres embarazadas, significa el aumento de los grupos principales del alimento, según sus requisitos energéticos, tal como sigue:
Porciones de la Pirámide de Alimentos para mujeres embarazadas

Minerales, vitaminas y proteína durante el embarazo
Hierro
El hierro se necesita en altas dosis, especialmente en las fases finales del embarazo. Es un mineral esencial para la formación de los hematíes de la sangre y no es probable que una mujer embarazada consuma bastante en una alimentación habitual. Incrementar el aporte de hierro es necesario no solo por las demandas fetales, sino también por el gran aumento que experimenta su volumen sanguíneo.
Las mujeres embarazadas deben comer alimentos ricos en hierro para prevenir una deficiencia de hierro y evitar la anemia. Alimentos ricos en hierro son: espinaca, brócoli, fresas, carnes, granos enteros, frutos secos, legumbres
Los requisitos adicionales del hierro durante el embarazo no se pueden resolver solamente con la dieta y por ello es necesario habitualmente recurrir a suplementos.
Calcio
La mujer embarazada requiere un 40% adicional de calcio al día. El calcio es esencial para mantener la integridad del hueso de la mujer y el desarrollo esquelético del feto. RDA para calcio es de 1200 mg, suficiente para proveer las necesidades maternales y fetales. Debe aumentar su ingesta de alimentos ricos en calcio, tales como productos lácteos, si no toman leche, ni otros lácteos deben tomar un suplemento de calcio .
Sodio
Aunque el sodio no necesita ser limitado durante embarazo, sin embargo, se recomienda no realizar una ingesta excesiva. La mujer embarazada debe evitar los alimentos procesados o los denominados "chatarra" ya que son ricos en sodio. Demasiada sal puede conducir a la hipertensión, y el consumo de demasiado alimento salado puede favorecer el aumento del peso.
Folato (ácido folico o folacina)
El embarazo duplica las necesidades de una mujer ambarazada en cuanto a folato. Es esencial para la síntesis de proteína, formación de nuevas células, y producción de sangre. Suficiente folato disminuye el riesgo de defectos del tubo neural, como espina bífida y anencefalia. La deficiencia grave de folato puede dar lugar a anemia megaloblástica, entidad en la que el corazón, el hígado y el bazo de la madre pueden aumentar tanto que llegue a amenazar la vida del feto.
Alimentos ricos en folato son: huevos,verduras de intenso color verde, naranjas, legumbres, y germen del trigo.
Aunque no hay un acuerdo general en la necesidad de suplementar folato para todas las mujeres embarazadas, sin embargo se recomiendan suplementos, sobre todo para las embarazadas que son fumadoras, bebedoras o vegetarianas.
Vitamina D
La vitamina D es necesaria para la absorción de calcio y para el mantenimiento y desarrollo normal de sistema óseo tanto de la maddre como del feto. Las mujeres con baja ingesta de vitamina D debe tomar leche fortificada, especialmente las que tienen exposición mínima a la luz del sol, la suplementación diaria debe ser de unos 10 mg.
Proteína
La cantidad estimada de proteína durantee el embarazo es de 60 gm, unos 15 gm más que la normal. Los alimentos ricos en proteínas suelen ser fuentes excelentes de vitaminas y de minerales, tales como hierro, vitamina B6, y cinc. La carencia de proteínas no es un problema habitual, puesto que la dieta de la mayoría de la gente contiene cantidades adecuadas, o aún excesivas, de alimentos ricos en proteína.
Recomendaciones dietéticas diarias para una dieta equilibrada durante el embarazo

Algunos alimentos y embarazo
Alcohol
La bebida alcohólica puede afectar al feto y originar el “síndrome de alcohol fetal”, un proceso que afecta al niño durante toda la vida. Por ello la mujer embarazada debe evitar tomar cualquier bebida alcohólica.
Cafeína
La cafeína es un estimulante que se encuentra en café, té, chocolate, cacao, y colas. Consumido en altas cantidades, puede causar irritabilidad, nerviosismo e insomnio, así como niños de bajo-peso-de-nacimiento. Es también un diurético y por ello puede producir algún tipo de deshidratación. Mientras no se tengan datos más científicos es aconsejable que la madre embarazada evite o limite consumir cafeína durante el embarazo.
“Enfermedad de la mañana” de la embarazada
Algunas embarazadas tienen, por la mañana, una sensación de cansancio, mareos, síntomas leves y no específicos, pero que les altera su bienestar
Pueden mejorar, adaptando su dieta, y para ello deben:
a) hacer pequeñas comidas
b) evitar no comer en muchas horas
c) beber líquidos entre comidas
d) evitar los alimentos grasos, fritos o muy condimentados
e) evitar los olores desagradables
Diabetes y embarazo
Las mujeres diabéticas deben cerciorarse de que sus niveles de glucemia se encuentran dentro de límites de normalidad. La hiperglucemia materna puede dar lugar a un feto grande y/o con alteraciones metabólicas y orgánicas.. Es importante por tanto mantener el control de la glucemia materna antes y durante de embarazo.
La diabetes gestational es una forma de diabetes que comienza durante embarazo y puede continuar después del nacimiento del niño. Esta diabetes se suele controlar con dieta, medicación y ejercicio, pero de lo contrario puede causar problemas de salud para ambos, la madre y el niño.
NIÑOS
Ningún niño debería someterse a una dieta restringida de calorías, a menos que se lo recomiende el médico. Sin embargo, los padres deben informarse sobre la cantidad de calorías que necesitan sus niños para que pueden mantener un equilibrio energético adecuado.
Primer paso: La siguiente tabla puede brindarle una idea general de cuántas calorías necesita al día basado en su edad, sexo y nivel de actividad física.Caminar a la escuela es un ejemplo una actividad moderada. Jugar un partido de baloncesto es un ejemplo de una actividad física vigorosa.
Segundo paso: Después de averiguar cuántas calorías necesita, use la tabla que presentamos a continuación para ayudarle a planear cuánto debe servir de cada uno de los grupos de alimentos todos los días.
Tenga presente que si su hijo consume más calorías de las que necesita, estas calorías deben ser gastadas con actividad física adicional. Las calorías extras pueden sumar rápidamente dependiendo de lo que sus hijos coma o tome.
Por ejemplo, si su niño se come o bebe 100 calorías extras cada día más allá de las calorías que necesita y no gasta o quema las calorías extras, esto resulta en 700 calorías extras cada semana, 2. 800 extras cada mes (4 semanas), o 36.500 calorías extras al año.
Tercer paso: Si tiene alguna pregunta, consulte con el médico de su hijo. Recuerde que estas dos gráficas son solamente una guía y las necesidades de cada niño son diferentes.
¿Qué cantidad de alimentos necesitan los niños?
Recuerde que cada niño necesita una cantidad de calorías diferente. Por ejemplo, su hijo puede necesitar más energía durante periodos de crecimiento acelerado o cuando está participando activamente en los deportes. No es necesario comer las cantidades totales exactas de cada grupo todos los días. Por el contrario, el consumo debe ser promedio durante un período de 1 a 2 semanas, para asegurar un consumo saludable de calorías y nutrientes esenciales.
DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO

Los carbohidratos son una fuente de combustible clave para el ejercicio, especialmente cuando es prolongado o continuo de alta intensidad. El cuerpo obtiene los carbohidratos de la glucosa en sangre (glucemia) y de los depósitos que se encuentran en forma de glucógeno en los músculos y el hígado. Sin embargo, estas reservas son limitadas (alrededor de 350 kcal en hígado y 1400 kcal en los músculos). Bajos niveles de glucógeno en el músculo y en el hígado conducen a fatiga muscular, lo que lleva a una disminución de la capacidad para entrenar y del rendimiento en la competencia y además, se producen alteraciones en la función del sistema inmunológico. Aún cuando los depósitos de glucógeno en el músculo sean adecuados, si los niveles en hígado son bajos esto resultará en hipoglucemia y fatiga mental, la cual conducirá a fatiga muscular. Por estas razones, los deportistas deben comenzar el ejercicio con los niveles de glucógeno repletos, estableciendo de rutina una estrategia que mantenga dichas reservas. Esto implica planificar la ingesta de carbohidratos alrededor de las sesiones de entrenamiento y competencia, pero también durante todo el día para satisfacer las necesidades totales de carbohidratos.

Los deportistas deben consumir suficientes carbohidratos para:
- Proveer de energía para satisfacer la mayor proporción de las necesidades calóricas
- Optimizar los depósitos de glucógeno
- Permitir la recuperación muscular luego de la actividad física
- Proveer de una fuente de energía bien tolerada durante el entrenamiento y la competencia
- Proveer una rápida y fácil fuente de energía entre comidas para mantener la glucemia (glucosa en sangre).
Requerimientos de carbohidratosLos requerimientos de hidratos de carbono dependen de las necesidades de combustible en base a los parámetros de entrenamiento y competencia, es decir de la frecuencia, duración e intensidad de la actividad.
Varios factores influyen en la proporción en que los carbohidratos contribuyen al total de combustible requerido durante el ejercicio.
Los factores que incrementan la utilización de carbohidratos incluyen:
- Actividad de alta intensidad
- Actividad de larga duración
- Ejercicios en temperaturas extremas (calor y frío intensos)
- Ejercicios en elevada altitud
- Edad (es más alto en jóvenes que en hombres adultos)
Los factores que disminuyen la proporción de energía aportada por carbohidratos incluyen:
- Entrenamiento de resistencia (endurance)
- Buena condición física
- Adaptación a la temperatura
- Género
Dado que los niveles de actividad cambian día a día, la ingesta de carbohidratos debe fluctuar en base a estos cambios. En los días de actividad elevada, la ingesta de hidratos de carbono se debe aumentar para que coincida con el aumento de la actividad. Esto le ayudará a maximizar los resultados de las sesiones de entrenamiento y promover la recuperación entre sesiones. Alternativamente, el día de entrenamiento liviano o nulo, la ingesta de hidratos de carbono debe reducirse para reflejar la carga de entrenamiento disminuido. Una forma inteligente de ajustar el consumo diario de hidratos de carbono es elegir alimentos ricos en carbohidratos en las comidas en torno a las sesiones de entrenamiento con altas demandas de hidratos de carbono; es necesario aumentar la ingesta de carbohidratos antes, durante o después del ejercicio. Esto es una estrategia para que el deportista cubra sus necesidades de carbohidratos totales, pero además asegura que el momento de consumo de los hidratos de carbono es el más adecuado para asegurar que los depósitos de glucógeno estén repletos en la próxima sesión.
La recomendación de carbohidratos
Las recomendaciones de carbohidratos para la población general indica que los mismos deben cubrir entre el 50 al 55 % del total de calorías diarias. La cantidad típicamente recomendada para los deportistas es de 55 a 65 % del total de calorías, asumiendo una ingesta calórica adecuada. Sin embargo, las investigaciones en nutrición deportiva, indican que la mejor manera de determinar los requerimientos de carbohidratos es en base a la cantidad que deben ser consumidos en gramos por kilogramo de peso corporal. Varios estudios de consumo de carbohidratos en diferentes grupos de deportistas han encontrado diferencias en la ingesta de carbohidratos. Estas investigaciones sugieren que un deportista debe consumir entre 5 a 10 gramos de carbohidratos por kilogramo de peso corporal.
Las recomendaciones generales de ingesta de carbohidratos están basadas en la intensidad y duración del ejercicio, con el más alto requerimiento para los eventos de larga duración y alta intensidad.
Las siguientes tablas muestran las recomendaciones de carbohidratos indicadas por el Australian Institute of Sport (AIS), en base a una amplia gama de niveles de actividad y a las necesidades de energía y recuperación.
Necesidades
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Nivel de actividad
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Recomendación
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Bajas
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Actividad liviana o baja intensidad
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3-5 g/kg de peso
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Moderadas
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Programa de entrenamiento moderado (~1 h/día)
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5-7 g/kg de peso
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Altas
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Programa de resistencia (moderada a alta intensidad de ejercicio 1-3 h/día)
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6-10 g/kg de peso
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Muy altas
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Programa de entrenamiento extremo (moderada a alta intensidad más de 4-5 h/día)
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8-12 g/kg de peso
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Recomendaciones en momentos específicos:
Necesidades
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Nivel de actividad
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Recomendación
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Carga de combustible precompetencia
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Preparación para los eventos < a 90 min de duración
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7-12 g/kg de peso por 24 horas
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Carga de carbohidratos
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Preparación para evento > a 90 min de ejercicio continuo o intermitente
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36-48 h antes del evento consumir 10-12 g/kg de peso por día
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Momentos previos al ejercicio
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Antes del ejercicio o competencia > a 60 min
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1-4 g/kg de peso corporal (1-4 h precompetencia)
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Durante ejercicio breve
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Ejercicio < a 45 min
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No se requiere consumo de carbohidratos
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Durante ejercicio sostenido de alta intensidad
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45-75 min
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Porciones pequeñas, incluyendo los sorbos de bebidas con carbohidratos
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Durante ejercicio de resistencia y deportes intermitentes
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1-2.5 h
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30-60 g/h
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Durante ejercicio de ultra-resistencia
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> 2.5-3 h
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90 g/h utilizando múltiples carbohidratos transportables
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Recarga rápida
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< a 8 h de recuperación entre dos sesiones con demanda de combustible
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1-1.2 g /kg de peso cada hora durante 4 horas. Luego reanudar el consumo habitual
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Fuentes de carbohidratos:
La mayoría son derivados de cereales (harinas, galletitas, panes, copos, granos), legumbres, frutas y vegetales. También la leche aporta carbohidratos y algunos yogures, especialmente los enteros, que tienen agregado de azúcar.
Cuando se requiere un muy alto consumo de carbohidratos no es posible cubrirlo si no se incluyen en la dieta azúcares simples y otras formas compactas de carbohidratos, por ejemplo: azúcar, jalea, miel, dulces, geles de carbohidratos y bebidas azucaradas como jugos de frutas y bebidas deportivas con azúcar.
ANCIANOS
En los adultos al llegar esta etapa se observa una disminución de la tolerancia a la glucosa (azúcar), lo que provoca un aumento de esta en sangre. La velocidad metabólica basal disminuye un 20%, empezando esta disminución después de los 30 años, en parte debido a la disminución de la masa corporal magra.
Esto significa que la necesidad del aporte calórico es menor, por lo que muchas veces da lugar a un aumento de peso, que puede conducir a obesidad si no se soluciona a tiempo.
Principios de la Nutrición en Adultos Mayores:
Realizar una alimentación:
- Suficiente: para cubrir las necesidades y mantener el peso corporal en parámetros normales.
- Completa: incluyendo alimentos de todos los grupos (frutas, verduras, cereales y tubérculos, leguminosas, alimentos de origen animal, lácteos, aceites y grasas, y azucares)
- Armónica: guardando relaciones entre el consumo de los distintos alimentos.
- Adecuada: a la situación del adulto mayor.
- *Evitar los excesos de la alimentación,
*Realizar como mínimo cuatro comidas diarias
*Consumir lácteos con bajo contenido de gradas
*Seleccionar preferentemente carnes blancas (pollo, pescado)
*Incluir frutas y verduras diariamente.
*Evitar el consumo excesivo de grasas de origen animal, sal de mesa, dulces y bebidas alcohólicas
*Incluir aceite vegetal crudo diariamente
*Consumir abundantes líquidos (mínimo 2 litros por día)
*Comer despacio, masticar bien cada bocado
*Conservar el placer de comer
Pueden sumarse problemas dentarios y ellos pueden interferir o limitar la capacidad de consumir algunos alimentos como ciertas frutas, vegetales y alimentos de origen animal.
Es posible la aparición de otros factores capaces de interferir con una adecuada y equilibrada de alimentación, tales como la limitación de recursos económicos derivados de la jubilación y la falta de ingresos monetarios por otras vías, la depresión por perdida de seres queridos, diversos grados de deterioro mentales o la falta de apoyo familiar.
Los requerimientos del adulto mayor son los siguientes:
Energía:
Como se mencionó anteriormente, los requerimientos de energía disminuyen con la edad. El aporte de energía a través de los alimentos debe adaptarse a las necesidades de cada individuo en función de la edad, talla, peso ideal, actividad física y patologías entre otros.
Aunque el metabolismo de este grupo de edad disminuye, no se debe dar dietas hipocalóricas porque no se cubrirán las necesidades de proteínas, lípidos, carbohidratos, vitaminas y minerales. Lo más importante será seleccionar alimentos de alto valor nutricional como son los alimentos de origen animal, lácteos y cereales.
Proteínas:
Para calcular la cantidad de proteínas necesarias debe tenerse en cuenta múltiples causas como trastornos de masticación, cambios en las apetencias, coste elevado de alimentos proteicos, alteraciones digestivas y procesos patológicos intercurrentes.
Una ingesta insuficiente de proteína provoca:
· Disfunción del sistema inmunitario
· Mala evolución de la enfermedad, aparición de edemas y ulceras de decúbitos
· Mayor numero de infecciones urinarias, respiratorias y de las heridas
· Mayor perdida de masa muscular
· Astenia, depresión e inmovilidad.
La ingesta recomendada para este grupo de edad en hombres es de 63g/día y en mujeres 50 g/día.
Hidratos de carbono:
La cantidad que se debe consumir por día, dependerá de si existe intolerancia a la glucosa o la presencia de diabetes. En general se recomienda entre 45% y 55% del aporte calórico diario en forma de carbohidratos complejos preferentemente,
No se debe ingerir en exceso azucares refinadas, por el contrario, la fructosa por medio de frutas y jugos es una mejor opción.
La ración de fibra debe de ser de 390 gramos por día (muy importante en la prevención del estreñimiento, junto el consumo de líquido en agua, jugos de fruta natural, etc.)
Lípidos:
La ración lipídica debe ser del 25% al 30% de la energía total diaria.
Los adultos mayores con antecedentes de arterioesclerosis (es el endurecimiento de las arterias por causa de grasas, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre) deben reducir la cantidad de grasas de origen animal.
El colesterol debe ser menos a 300mg/día.
Es importante tomar aceite de oliva y evitar grasas de origen animal.
Recomendaciones para el consumo de nutrimentos en México
Complementos vitamínicos y minerales para adultos
Los alimentos son las mejores fuentes de nutrientes, incluyendo vitaminas y minerales, también es importante ingerir una variedad de alimentos de cada grupo alimentario.
Cada alimento es un “paquete” único de nutrientes.
Algunas personas pueden obtener suficientes vitaminas y minerales mediante solo lo alimentos. Otras personas necesitan complemento vitamínico y mineral.
Conforme aumenta la edad el apetito y los requerimientos calóricos disminuyen pero los de vitaminas y minerales se mantienen.
*Calcio: el consumo de productos lácteos sin lactosa en forma de queso, yogur, y requesón es recomendable debido a su fácil digestión. Otra fuente de calcio son los jugos de naranja fortificados con calcio.
*Para una buena absorción de calcio es indispensable la existencia de vitamina D.
*Vitamina D: debido a la falta de exposición al sol, especialmente en invierno y la disminución en la capacidad se sintetizar vitamina, es recomendable que el consumo de vitamina D, ya sea en forma de pastillas o en alimentos, varía entre, 1000 a 2000 Unidades Internacionales (25 a 20 mol/Ll) de vitamina D, lo cual facilita la absorción de calcio y previene la osteoporosis.
Aumentar el consumo de fibra dietética. Las fuentes principales son los cereales, pan integral, vegetales.
Verduras y frutas que deben ser componentes importantes de la dieta del adulto mayor.
Reducción de sal:
Debido a que el humano tiene una capacidad limitada para botar el exceso de sal para mantener una presión normal de la sangre, especialmente el adulto mayor, es necesario disminuir la ingestión de la sal.
Limitar: consumo de alimentos procesados.
Minerales:
El aporte de minerales puede verse comprometido en el anciano debido a la disminución de apetito, dificultad de masticación, alteraciones endocrinas, digestivas y renales, como también la interacción con fármacos.
Calcio:
Con la edad la absorción de esta va disminuyendo en relación con la secreción acida gástrica y los niveles mas bajos de vitamina D, además la disminución de las actividades físicas y la menopausia favorece la perdida de masa ósea.
Las recomendaciones de ingesta diaria son de 1000 mg por día hasta los 65 años y 1500mg para mayores de 65 años al igual que para las mujeres menopaúsicas sin tratamiento estrogenito.
La leche es la fuente principal de calcio. Un vaso de 200ml proporciona unos 250mg. Igualmente son excelentes fuentes el queso, yogurt y otras leches fermentadas.
Hierro:
La anemia es frecuente en los adultos mayores y suele relacionarse con perdidas de sangre, a menudo del sistema gastrointestinal.
Se recomienda para este grupo de edad una ingesta de 10 mg por día. Recuerde que la absorción se puede ver afectada por el té, por el exceso de calcio. Las mejores fuentes de hierro siempre son las de origen animal.
Las mejores fuentes de hierro son las carnes seguidas por los mariscos, frijoles, verduras de hojas verdes y la yema de huevo.
Zinc:
La ingesta de zinc de los ancianos suele ser inferior a sus recomendaciones. Su déficit se asocia a una disminución de la inmunidad y de la cicatrización de las heridas, así como a una pérdida del gusto que disminuye todavía más la ingesta, así como la presencia de ulceras por permanecer acostados en forma prolongada.
Se recomienda una ingesta diaria de 15mg por día en hombres y de 12 mg por día en mujeres.
Las fuentes principales de este se encuentran en carnes, pescados, huevo, cereales completos y las legumbres.
Sodio:
Debido a que la hipertensión es frecuente en la alimentación del adulto mayor se recomienda reducir el consumo de sodio a 2 o 4 g por día. En algunos casos cuando hay consumo de diuréticos se recomienda suplemento de magnesio y potasio.
Selenio:
Forma parte del sistema antioxidante del organismo, también puede estar disminuido por una ingesta menor de alimentos proteicos como lo es la carne.
Cromo:
Este es un factor de la i8nsulina imprescindible para el metabolismo de la gklucosa y de los lípidos, cuyo aporte suele ser insuficiente en la dieta del anciano.
Vitamina B12:
Esta suele estar disminuida debido a la elevada prevalencia de gastritis atrófica (puede ser crónica) en los ancianos y a la interacción con fármacos como la cimetidina (fármaco empleado para la cura de la ulcera duodenal).
Vitamina B6:
Pueden estar aumentados por una alteración del metabolismo y además por interacción con algunos fármacos anticonvulsivantes, antidepresivos y antihipertensivos.
Vitamina D:
Es por lo general deficiente en el adulto mayor.
Una dieta adecuada ayudara a cubrir el requerimiento, inclusive se cree que la vitamina c puede tener cierta prevención en la aparición de cataratas. Investigaciones muestran que niveles mayores de vitamina B6, B12 y folatos confieren protección contra la elevación de homocisteína. Un exceso de esta en la sangre esta relacionada con mayor riesgo para enfermedades del corazón, apoplejía (muerte súbita o instantánea de células cerebrales) y complicaciones con la diabetes.
Vitamina K:
Los requerimientos de esta puedes esta aumentados en ancianos con patologías crónicas, insuficiencia renal y tratamiento antibiótico o laxantes prolongados.
La interacción entre fármacos y vitaminas puede aumentar las necesidades de algunas vitaminas como en el caso delácido fólico, vitamina C y ácido acetil salicílico,
vitamina A e hidróxido de aluminio, ácido fólico y bicarbonato, y vitamina A,K,E,D y aceites minerales.